Historia de los viñedos en México



México es el país más antiguo de América en la producción de vino. La producción se remonta a 1521, tan sólo un año después de la llegada de los españoles, quienes, al principio, no tenían intención de elaborar vino en este nuevo continente. Sin embargo, tres años después, Hernán Cortés emitiría un decreto en el que ordenaba a todos los nuevos colonos plantar mil vides por cada cien nativos sobre las tierras que habían sido concedidas.

En 1531, el rey Carlos V ordenó que todo navío que se dirigiera al Nuevo Mundo debía llevar vid para cultivar, lo que hizo al país autosuficiente en vino (y provocó un freno en las exportaciones de Andalucía) a finales del siglo XVI. El primer vino producido comercialmente en la bodega más antigua de las Américas se realizó en 1597 en la Misión de Santa María de las Parras, en lo que hoy es la vinícola Casa Madero.

El padre Juan Ugarte se le acredita la difusión de la viticultura hacia el norte de una misión a otra en los que hoy es el estado de California. El notable crecimiento de la viticultura y el vino mexicano llegaron a un final abrupto en 1699 cuando el rey Felipe II  prohibió la producción de vino en las nuevas colonias por una competencia desleal con los productores de la península ibérica, lográndose disminuir la producción más no el consumo. Únicamente se permitió el vino sacramental.

Para el principio del siglo XX sólo se contaban con centenares de hectáreas debido a la filoxera (un parásito devastador de la vid), sin embargo,  en 1948 la Asociación Nacional de Vitivinicultores se estableció con 15 productores y un frágil mercado interno comenzó a desarrollarse en la década de 1960. La superficie de viñedos del país se duplicó en los años setenta, aunque con una enorme variación en las características entre las distintas regiones de viñedos.

El promedio anual de la producción de vino era de aproximadamente dos millones de cajas en la década de 1980, pero debido al libre comercio con la Unión Europea en 1989 y una inundación de importaciones procedentes de Alemania, se redujo considerablemente en la década de 1990.

La producción de vinos mexicanos y cultivo de viñas en grandes extensiones de tierra se realiza principalmente dentro de los estados de Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Sonora y Zacatecas. La mayor producción se da principalmente en Baja California en el Valle de Guadalupe, Valle de Calafia, Valle de Santo Tomás, Valle de San Vicente y el Valle de San Antonio de las Minas.
Las vides son una mezcla de las variedades de reputación internacional (Cabernet, Merlot, Chardonnay, Syrah) además de Petite Sirah, Zinfandel, Colombard, Chenin Blanc, Nebbiolo, Barbera y Tempranillo.



A principios del siglo XXI se produjo un aumento dramático en la calidad y la ambición entre los mejores productores de vino en México y la inversión extranjera también creció.
Con el paso del tiempo, varias zonas del país se convirtieron en referentes en torno a la producción de vino, la calidad y renombre de muchas casas productoras se estableció, algunas de las cuales existen al día de hoy. Hoy en día hay muchos lugares y zonas en los que puedes hacer los llamados recorridos y rutas del vino; por ejemplo está la de Baja California, una zona particularmente propicia para el proceso por sus condiciones climáticas; o la ruta del Centro, los estados de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes también gozan de fama y prestigio por la calidad del vino que se produce en las muchas cavas y viñedos que se localizan en el bajío.




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